Mirando con incredulidad lo cotidiano, y buscando humanidad en lo “exótico”.

El capitalismo del desastre, parte I: Israel

gaza_nation

[Nota: Esta entrada es la primera en una serie de dos, examinando la aplicación del concepto de Capitalismo de Desastres (Naomi Klein, "The Shock Doctrine", 2007) primero lejos (en Gaza) y luego cerca (Puerto Rico). La primera observa las motivaciones de Israel, la segunda trata sobre nuestra "crisis". Puede leer más sobre el libro de Klein en shockdoctrine.com.]

Foto: The Nation, 12/29/08

¿Por qué Israel atacó a Gaza? Algunos lo ven como un asunto inescrutable, inexplicable, basado en un odio confuso entre judíos y palestinos y fuera del ámbito de lo comprensible, de lo lógico. Que si quien los entiende, y pobrecitos, y que Dios los ayude. Otra reacción, la más “oficial” del estado judío y del gobierno estadounidense, cacareada como un dato por los medios de prensa más difundidos, es la del corto plazo, la de la reacción: el ataque es una respuesta a provocaciones de Hamas e Israel ha respondido en “defensa propia”.

No es por ponerme marxista, pero creo que la historia sugiere que si bien un individuo puede comportarse de manera psicótica o incomprensible [y le dejamos ese asunto a los psicólogos], las colectividades suelen tener, aún en sus acciones más increíbles, una lógica, y esa lógica suele tener al menos algunas raíces en la economía. De modo que frente a la aparente locura de Israel, que ha decidido responder a la muerte de un judío con la de 400 palestinos, no puedo sino preguntarme cuál es la relación entre esas acciones y la economía de Israel…y del mundo. No se habla mucho de eso en la prensa, pero el capítulo 21 del libro de Klein sí lo discute.

El concepto de capitalismo del desastre se refiere a la toma corporativa de las economías que por alguna razón (un desastre natural o una guerra, por ejemplo) están en estado de “shock”, con las consecuencias que conocemos: la privatización de servicios públicos, erosión de la red de seguridad social, desempleo, etc. Una contribución principal del análisis de Klein es su demostración, a través de numerosos ejemplos (Chile bajo Pinochet, la Rusia de Yelstein, la masacre de Tiananmen en China) de que la democracia, como sistema político, con frecuencia está reñida con las formas extremas de libertad de los mercados, y viceversa: Cuando el dictador Pinochet murió en el 2006, el New York Times lo alabó como el responsable del “milagro económico chileno” a través de la liberalización de los mercados. El diario no aclara que dichas políticas tuvieron otra cara – los miles de desaparecidos, víctimas del régimen del terror que facilitó la implantación de reformas económicas antipáticas a la mayor parte de la población e instigadas por los ideólogos de ese “libre mercado” que hace más libres a las corporaciones, y no a las personas.

Pero al grano. ¿Qué tiene que ver el capitalismo del desastre con el ataque a la franja de Gaza (vea un resumen aquí, aquí y aquí) y la aparente locura de Israel? Creo que mucho. La economía de Israel en los noventa estaba basada principalmente en la tecnología- y se precipitó por lo tanto en una recesión con la llamada crisis de los dot.com en el 2000. ¿Qué hizo entonces el gobierno israelí? Invertir en su aparato militar, que absorbe entonces la mano de obra abundante y educada asociada a la tecnología y, a partir del 2001 (año de los ataques en NYC y el Pentágono), aprovecha el nuevo nicho provisto por la Guerra contra el Terror. Se especializaron así en defensa, vigilancia (“surveillance”), y “homeland security”. En el 2004, la economía de Israel no solamente se había recuperado: estaba mejor que nunca. La guerra es su negocio y el miedo, su principal cliente.

¿Qué implicaciones tiene todo esto para la relación entre Israel y Palestina? Muchas. Por ejemplo: aunque el sentido común parecería indicar que la paz nos conviene a todos y es buena para la economía, la lógica del capitalismo del desastre sugiere que no-especialmente en el caso de economías basadas en la industria de la guerra y del miedo. A las corporaciones de Israel les conviene el conflicto – capitalizan sobre nuestra elaborada farsa de seguridad en los aeropuertos, sobre los miedos a los ataques terroristas que la intervención en Irak hace más probables ahora que en el pasado, sobre la creciente industria de “seguridad nacional” que el gobierno de Bush y el liderato de Rumsfeld volvió un asunto menos nacional y más corporativo. En la medida en que el “terror” está asociado al oriente medio, Israel se ha convertido en su mejor cliente, uno bendecido tanto por su geografía como por su expertise.

La economía de Israel, en otras palabras, no quiere la paz: vive de la guerra, el conflicto, y el miedo. En las palabras de Ronsen, un banquero e inversionista judío muy prominente hablando para Forbes en el 2006, “más que paz, es la seguridad lo que importa”.

¿Cruel? ciertamente. ¿Irracional? Claro que no. Es hora de que dejemos de despachar las acciones del estado israelí (distingamos al estado de sus ciudadanos,muchos de los cuales están en contra de la masacre en Gaza, para más información pulse aquí) como irracionales e incomprensibles: son racionales, son comprensibles, son horrendas y son injustificadas. Y son parte de una lógica global que hay que entender para poder resistir.

Pronto en Parpadeando: El capitalismo del desastre y el “huracán” boricua.

Print
Email This Post Email This Post

5 Responses to “El capitalismo del desastre, parte I: Israel”

  1. M. says:

    Interesting observation. I hadn’t connected the two (Naomi Klein’s “Shock Doctrine” and this attack on Gaza by Israel). This attack, which seems so disproportionate, made no sense to me. Your argument that they are using this to promote the industry of ‘security’ makes some sense. What I wonder, though, if this is true, how did they know for certain that the reaction from the rest of the world (barring Amnesty International) would be so faint, at best?

  2. Rima Brusi says:

    M., welcome!

    Of course, I am sure there are other reasons and motivations (ideological and political) that motivate Israels actions. [We have seen in the US, for example, outside enemies and wars being used to galvanize local support and nationalism]. The point of the post is that Israel does this…because it CAN. And the reason it can is because its economy does not suffer as a result – it may even benefit. That even in the presence of political and ideological triggers, the world’s military-industrial complex makes war not only possible but profitable, and more likely to happen. It is an angle that I don’t see explored in the press often en enough.

    I think the response from the world is less faint than we may think. I live in Puerto Rico, and today the newspaper of record – a very conservative paper, I may add -published an editorial rejecting Israel’s actions. That is a reflection on the world’s opinion. More people than not condemn Israel’s government and see the assault on Gaza, at the very least, as disproportionate. But our own mainstream press does not cover global (or even local) outrage very well.

    Thanks for the read. I am curious – do you speak Spanish, or did you use a translating tool to read the blog’s content? I would like to know more about blogger’s translation capabilities…

  3. M. says:

    I am embarrassed to admit (especially in light of the ease and grace with which you switch back and forth between two languages) that my high school Spanish failed me and I had to resort to Babelfish to translate your post. http://babelfish.yahoo.com/

    I was curious about what you had to say, especially after I read the English portions of your posts. Your story about the regret over a lost moment, about not appreciating it for what it was at the time, I loved the care in it. Small details with the language made it so tangible (like holding the chicken, and how it felt like a moth as it moved. The empathy, and the shock of the inevitable sacrifice.) At first, I assumed it was reposted from another place, a story you appreciated and wanted to share. Since I couldn’t read the foreward, I didn’t know then it was your own story.

    After that, I tried (and failed) to read your posts in Spanish. I clicked on several of the links, which was very enlightening, and curiosity finally shook my brain into remembering Babelfish. Although it scrambles the syntax a bit, maybe mistranslating a word here or there, it was very helpful, and I was able to get the gist of it. I considered running my response through it first, so that I could respond in Spanish, but figured since you seem effortlessly fluent in either, I would spare you the awkward phrasing sure to come from the translation.

    I laughed when I read the post about “Frosty the Snowman”. If it wasn’t mean’t to be funny, I blame it on the the translation tool. Instant scapegoat!

    The profit of war, of instability… I am afraid of its far-reach. Here in the US, our government is surprisingly silent. Of course, Bush and Co. behaved as badly as ever in their response, redirecting the focus to Hamas, but our congress hasn’t spoken up, or not that I’ve noticed…I believe only Dennis Kucinich dared bring it up.

    Last night I heard that Israel proposed that any solution would include more security along the border. I thought of your post.

  4. Rima Brusi says:

    M,

    I tried the babel translator yesterday with the Frosty the Snowman and the Poor Pig posts- it was so funny! Some content is lost in translation but on the other hand, the posts seemed funnier-they were meant to be funny to start with but the misunderstandings that came with translation were a lot of fun. :) Example: “Poor pig” (as in a literal pig, the animal that generates pork), was translated as “that poor lazy old man”. Don’t ask me why. Thanks for a good laugh.

    I am no polyglot – only speak English and Spanish. I enjoy writing in English, though. Now that I know at least one reader is an English speaker, perhaps I can indulge…:)

    Many thanks for visiting and commenting. I like (and share) your concept of CHEAP a lot and will be paying attention to that.

PARPADEANDO on Facebook