La entrada anterior trataba sobre la confrontación implícita en la controversia sobre la mejor manera de manejar los terrenos del caño Martín Peña: el concepto del bien común vs. el del potencial del capital. En esta entrada comento otra noticia reciente: La implementación de un programa “piloto” para que el JrROTC se establezca regularmente en las escuelas de Puerto Rico. [Presione aquí para la noticia del Nuevo Día, acá para la versión del Ñame].
Cañones
Resumo la cuestión: El Reserve Officer Training Corps, un brazo de la reserva del ejército norteamericano que suele operar dentro de las universidades para reclutar y entrenar oficiales, tiene una versión “Junior” para los menores de edad, que (con menor frecuencia que su contraparte más adulta) opera dentro o cerca de algunas escuelas superiores en Estados Unidos. Tanto la versión regular como la Junior ofrecen electivas, entrenamiento físico y ‘asesoría académica’ para el estudiante, dentro del marco de una carrera militar.
En más de una ocasión alguien me ha dicho, al escuchar que me opongo a la presencia de estas instituciones militares dentro de las educativas, cosas como “¿pero por qué? ¡si eso le dá [disciplina, algo que hacer, educación física, liderato, etc.] a los muchachos! ¿cómo vas a estar en contra de eso?”. Tanto para aquellos que apoyan al ROTC en las escuelas y universidades, como a los que rechazamos esa presencia, las razones para favorecer u oponerse resultan auto-evidentes, transparentes, obvias. Permítanme subrayar algunas de las mías aquí:
Aquí la confrontación es entre educación (algo que asociamos con la vida, que amplía perspectivas e incita a la reflexión no-violenta)y militarismo (todo lo contrario.) Nuestro sistema educativo está en crisis. Militarizarlo no es la respuesta. Es una estrategia desleal de reclutamiento que aprovecha la crisis en nuestra educación, y en nuestra economía, para pescar soldados.
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foto de armyandnavystore.com
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Por eso creo en el Servicio Militar Obligatorio. Es más democrático. Todo el mundo tiene que servir: ricos o pobres. Debía incluir también a las mujeres, hoy día. El servicio voluntario opera para reclutar a los pobres con menos oportunidades. Pero el Pentagono lo evita después de la experiencia de Vietnam.
Sí, el servicio militar obligatorio de seguro dispararía el movimiento anti-guerra! Otra solución, mucho más compleja, sería una sociedad con menos diferencias de clase…Saludos.