El Vaticano defendía ayer la excomunión de los médicos y la madre de una niña de nueve años. A los primeros, por ayudarla a abortar fetos gemelos. A la segunda, por permitirlo.
Lo curioso es que la Iglesia ha excomulgado a la madre de la chica por autorizar la operación, pero no al individuo que la ocasiona. Su crimen, el de violar y embarazar a una niña de nueve años de quien abusaba desde que tenía seis, es ‘menos grave’ que la terminación del embarazo:
“He also said the accused stepfather would not be expelled from the church. Although the man allegedly committed “a heinous crime … the abortion – the elimination of an innocent life – was more serious”.”
A las críticas, que por cierto, y por suerte, han sido abundantes, Cardoso ha respondido que” la ley divina está por encima de la de los hombres.” Pero parpadeamos. No sé. Al menos en esta ocasión, los médicos que él define como asesinos parecen ser mucho, pero mucho más misericordiosos que el dogma católico, ese dogma que le hubiese sumado al suplicio horrendo de la violación, el riesgo terrible de un parto de alto riesgo y de una maternidad prematura a un cuerpo y un alma de nueve años.
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Oda a la hipocresía
Aunque sin duda hay que mirar varias veces, y parpadear aún más (y después tragar duro), cuando uno cae en cuenta de la institución de la que se trata no es sorprendente. Vamos, estamos hablando de una organización que durante décadas encubrió a aun no sabemos cuántos pederastas (y que no excomulgó a ninguno de ellos) y que tiene una larga historia como ente misógeno.
Los ejercicios en historia alterna, o en este caso, evolución alterna, son interesantes. Si los hombres pudieran quedar preñados:
El primer mandamiento:
¡No jodereís con el aborto! ¡Nunca!
La primera enmienda de la Constitución de los EU:
Congress shall make no law limiting the GOD GIVEN RIGHT TO ABORTION. EVER!
La primera sección de la Carta de Derechos del ELA:
El aborto es un derecho absoluto. La dignidad del ser humano es inviolable. Por lo tanto, no se limitará el derecho al aborto. Todos los hombres son iguales ante la ley. Por lo tanto no se le negará el derecho al aborto a ninguno. No podrá establecerse discrimen alguno por motivo de raza, color, sexo, nacimiento, origen o condición social, ni ideas políticas o religiosas. Por tanto, el aborto será legal gratis y retroactivo para todo hombre. Tanto las leyes como el sistema de instrucción pública encarnarán estos principios de esencial igualdad humana.
WD