Mirando con incredulidad lo cotidiano, y buscando humanidad en lo “exótico”.

allá

ío

Esto no es una estampa puertorriqueña, pero sí se trata de un fenómeno internacional, al menos a juzgar por su impacto en las redes sociales.  Me refiero al caso de Ivonne, una vaquita bávara que se escapó de su granja.  Al parecer fue perseguida intensamente, en una búsqueda inicialmente reforzada con la presencia  de su becerro, su hermana y un “novio” potencial, y eventualmente  convertida en una cacería y una sentencia de muerte.

Entran las redes sociales: Se arma una campaña en Facebook y otros sitios, la vaca se “roba el corazón del pueblo alemán y del mundo“, se levanta la sentencia de muerte, y un refugio de animales  bávaro decide adoptar a Ivonne, plantándose   al frente de la campaña, que ya no es cacería sino rescate.

Yo miro las fotos de la vaquita huyendo, y leo la historia de su huída, y no puedo evitar hacer algunas conexiones.  Después de todo, es domingo, y estoy tomando café y tratando de evadir temas como la criminalidad o el huracán que viene.   El caso es que leo la historia de Ivonne y, tal vez por  su especie o tal vez por la inicial de su nombre, pienso en otra vaca, la mitológica Ío.  Recuerdo los contornos generales de la historia clásica y los comparto acá: Ío era una joven sacerdotisa de Hera (Juno), la celosa esposa de Zeus (Júpiter).  Zeus, que tenía lo que llaman “commitment issues”, decide enamorar a Io  a espaldas de su mujer. Pero Hera no es boba, se da cuenta de la movida, y baja a investigar.  Para proteger a Ío, Zeus la convierte en una vaquita blanca.

Hera aún sospecha, y pone a su sirviente Argos, el de los cien ojos, a cuidar a la vaca.  Argos duerme con 50 ojos abiertos, de modo que la pobre Ío, que para empezar ni estaba particularmente interesada en Zeus, ha perdido ahora no sólo la forma humana, sino también la libertad.  Alguien (creo que era Hermes (Mercurio)) emborracha a Argos, quien cierra por fin todos los ojos, y la vaca escapa.

(Por cierto, Hera se enoja mucho con Argos, lo tilda de ebrio irresponsable y para castigarlo, lo convierte en pavo y le pone los ojos en la cola, con lo que la historia explica no solamente el origen de la vaca sino también el del pavo real. )

Zás.  La vaca está libre, pero Hera la odia más que nunca.  La huída de Ío, como ahora la de Ivonnne, es épica.  No recuerdo bien toda la historia, pero sí que fue perseguida, que cruzó valles y montañas, que al final logró cruzar el mar y llegar a Egipto donde (presumo que todavía con su forma de vaca) se convirtió en una deidad egipcia.  Los egipcios, como los bávaros del refugio que adoptó a Ivonne, la adoptaron para sí y le hicieron un lugarcito en un panteón distinto y aparentemente menos hostil.

¿Por qué recibe Ivonne toda esa atención?  No puedo sino pensar que los consumidores de noticias del mundo compartimos, por las razones que sean, una inclinación a favorecer la excepción.  Después de todo, ¿cuántos de los que hoy protegen la vida de Ivonne no se comen, alegremente,  a sus hermanos y hermanas todos los días?  Ese excepcionalismo nuestro define lo que se convierte en material noticioso (la vaca que se escapa) y lo que no (las muchas más vacas que no escapan, y que nos comemos.)

Este excepcionalismo ocurre en muchas otras esferas.  Pienso por ejemplo en la educación, tanto en Puerto Rico como en Estados Unidos y otras partes: Nos encantan las excepciones educativas, los casos extraordinarios y esperanzadores.  Mantenemos millones de niños en una situación educativa que sólo puede describirse como inferior, incluso deprivada, pero a veces descubrimos una excepción (un estudiante que a pesar de todo logra salir adelante, tal vez convertirse en músico famoso, o neurocirujano), y a esa excepción la abrumamos con atención mediática, alabanzas, becas…Los otros millones de niños siguen destinados al matadero laboral y cultural que representa la combinación de una educación mediocre y una economía hostil. Pero no los vemos.  O no los vemos igual.  No seguimos sus tribulaciones con la misma emoción, con el mismo suspenso.

Y no hay nada malo, por sí sola, en la atención que se le destina a Ivonne, o al estudiante pobre y prodigioso.  Pero sí habría que examinar los cómos y los porqués de la invisibilidad mediática y emocional de los muchos.

Nada. Que estaba tomando café, y evitando pensar en el huracán, o en los asesinatos, y me encontré con Ivonne-Ío.  Feliz domingo.

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recorrido

Llevo algunos meses viviendo acá en el continente, la metrópoli, los Estados Unidos (¿desunidos? ¿hundidos?), el país del segundo invasor, la madrastra-patria, en mi pequeña diáspora de cuatro.  Trabajo en DC pero vivo en Virginia, conectada por bus y metro al hígado de la nación americana.

Mi recorrido mañanero comienza así en Virginia, saliendo de la mano de mi hijo menor por la puerta de un gran edificio de apartamentos.  A nuestro alrededor, los empleados de empresas, ONG’s y gobierno caminan rápidamente.  Son muchos, y suelen ser esbeltos/as y blancos/as.  Llevan audífonos en las orejas y visten los colores claros y brillantes del verano. También hay jardineros.  Son muchos, y suelen ser salvadoreños o bolivianos. Siembran flores en los colores claros y brillantes del verano.

Nos subimos al tren.  Llevo meses viajando en tren, y todavía me encanta.  Nuestras amistades locales se burlan cariñosamente de mi entusiasmo.  El tren, me dicen, anda siempre atrasado, sus escaleras siempre están averiadas, está muy lleno.  Pero a mí, jíbara de Mayagüez, acostumbrada a tener que manejar un auto para ir a cualquier parte, el metro me resulta tremendamente liberador.  Aún en el rush hour, aún con el codo de un desconocido en mis costillas, aún escuchando las protestas de mi pequeñín, que pregunta en voz chillona y en dos idiomas for if the flies dónde nos hemos dejado la miniván, aún entonces, sonrío y me regodeo en mi nuevo estatus de peatona, calculo con fruición las millas que diariamente se cuelan, sin compartamentalización y sin gimnasio, en mi vida.

Nos bajamos en DC y caminamos media milla hasta el campamento de verano. Allí suelto a mi acompañante y emprendo el camino hacia el trabajo. Todas las mañanas le paso por el lado a unos ocho homeless, personas sin hogar.  Son una presencia familiar en esta ciudad.  Suelen ser negros y gruesos, y se mueven, cuando se mueven, con lentitud. Muchas veces están mas bien estacionarios.  Y tiene sentido que lo estén, porque llevan su vida a cuestas, en un carrito de compra, en un coche de bebé sin bebé, sobre sus mismos cuerpos abultados por los sleeping bags, los bártulos varios, los mementos de la guerra, de la vida que se fue, de la vida que se va.  Los rodea y les sirve de contraste la masa dinámica, en movimiento ágil y constante, de tantos otros seres, tan distintos, blancos, delgadísimos, bien vestidos, livianos, seres que no llevan su vida a cuestas porque la ubican en otras partes.  En viajes, en apartamentos, en el futuro.

Uno de los hombres sin hogar suele ubicarse, obstinadamente, en un banco del parque.  Lleva su vida en un carrito de compra, que protege del clima y de las miradas curiosas con una manta decorada con el águila y la bandera americanas.  Abandona su banco periódicamente, echado (sin muchas ganas) por un policía que suele ubicarse en una esquina cercana y cuyo mantra puedo adivinar, y de algún modo compadecer, desde mi caminar: I’m just doing my job.

Estoy llegando a la acera frente a la Casa Blanca, y una masa de chinos,surgida de un autobús cercano y bifurcada al enfrentar el inofensivo obstáculo representado por moi, me rodea. Me imagino una cámara filmando la escena desde arriba, la una caminando hacia el sur, los muchos hacia el norte, y me sorprendo esperando que la escena no sea un agüero, o la metáfora torpe de alguna cosa relativa a mi vida, a la historia o al mundo.

Miro el reloj.  Tengo veinte minutos antes de mi próximo compromiso.  Entro en un café lindo, me compro un café malo, y escribo esto. Para mí, para usted, desde acá, desde mi diáspora de cuatro.


 

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vida de costo

Hoy, en el autobús entre Washington D.C. y Arlington, viajando con mi hijo menor, vi una mujer, más o menos de mi edad, subir al aparato acompañada de un niño, más o menos de la edad de mi hijo.  Sacó una bolsa de monedas de su cartera, y comenzo a depositarlas en el receptáculo de pago, bajo un letrero que leía “$1.70″.  El asunto tomó algunos segundos, que se hacían largos en la temporalidad particular de las filas, y los pasajeros que esperaban su turno la miraban con alguna impaciencia, pero nadie dijo nada. Terminó de depositar las monedas para pagar su tarifa y la de su hijo, y se sentó, como el mío y yo.

Al subir, yo había pagado con mi tarjeta de metro y metro bus, adquirida en línea con una tarjeta de crédito.  Y como usé la tarjeta, mi tarifa fue de veinte centavos menos, por persona, que la de la señora de las monedas.  A cuarenta centavos por viaje, multiplicado por dos veces al día, calculo que la desconocida acaba pagando casi un dólar diario más que yo, por moverse la misma distancia. Las suelas de sus zapatos estaban gastadas. Su ropa, el material y hechura de su bolso y otras señas contextualizan lo que podría parecer una decision neutral de pagar con monedas: La señora era pobre.

Y recordé el título de un ensayo de Barbara Ehenreich que leí hace mucho (Could you afford to be poor?) y que documentaba las múltiples formas en que la pobreza, irónicamente, encarece la vida.  Si usted es pobre, suele vivir a mayor distancia de cosas como comida de buena calidad o posibilidades de empleo; suele atender sus dolencias, tarde y mal, en salas de emergencia porque el cuidado de salud pública está roto o porque usted gana demasiado para cualificar para el seguro público pero muy poco para pagar el privado; paga intereses más altos, en promedio, por cosas como hipotecas, seguros de autos, y muebles.  Su presupuesto está por definición agujereado, repleto de costos indirectos que los sectores más privilegiados no sienten ni conocen como parte de su diario recorrer: los diez pesos (o cincuenta pesos) que le cobran por cambiarle un cheque, por ejemplo.  El financiamiento de los muebles.  Andar sin repuesta porque no había suficiente dinero para cinco gomas.  O accidentarse por verse obligado a andar con las gomas lisas.

Lo interesante es que en el discurso popular, suelen dominar no tanto la preocupación por los múltiples modos en que ser pobre encarece y dificulta la vida de la gente, sino más bien las supuestas “ventajas” que acarrea la pobreza.  Ventajas como rentas y utilidades subsidiadas, por ejemplo. O los cupones para alimentos.  Pero al mirar de cerca, y mirar dos veces, hay que reconocer que ser pobre sale…caro.  Hace unos días visité unos familiares que andan en aprietos económicos, aprietos que ilustran bien lo que nos cuenta Ehenreich. Al marido, que trabaja en promedio ochenta horas semanales en los muelles (¡y todavía hay quien se atreve a decir que la gente no quiere trabajar!)  le bajaron las horas a cuarenta, de modo que en ese mes, hubo que tomar una decisión difícil: o se paga la renta o se paga el seguro del auto. Optaron por pagar la renta “porque si no, nos ponen los muebles en la calle”, me cuenta la esposa.  Una mañana, de camino al trabajo, se explotó una goma, se bajaron a cambiarla, un policía buena gente se detuvo a ayudar…Y se quedaron sin auto, porque es ilegal andar por ahí sin seguro y el policía era buena gente pero no tanto.  Las decisiones difíciles se acumulan: ¿alquilar uno, o tomar un taxi, a precios que ascienden al equivalente de medio día de trabajo, para poder llegar a tiempo y evitar que le corten más las horas, o faltar, y arriesgarse a quedar desempleado?

Y ese es un caso borderline, en términos de eso que llamamos “clase social”.  Al menos allí hay empleo, hay salud, hay esperanza de movilidad social.  Los casos más extremos, los pobres más pobres,  acaban pagando de modos que son casi inimaginables, desde la óptica de clase media que predomina en mi cabeza y probablemente en la de la mayoría de mis lectores: Las personas sin hogar, por ejemplo, se ven obligadas a pagar por comidas pre-cocinadas  a diario, porque no tienen nevera ni casa donde ponerla.  Para las mujeres sin hogar la cosa es aún peor; son víctimas frecuentes de violaciones y asaltos físicos. Hace mucho una me dijo, refiriéndose a los y las deambulantes, que “de noche, los hombres buscan dónde dormir: las mujeres buscan dónde esconderse”. En un ejemplo casi surreal de lo cara que resulta la pobreza, esta mujer se veía obligada a pagarle con monedas o favores a otros deambulantes por su “protección”.

Pienso todo esto en el metrobus, camino a casa. Lo pienso mientras miro a la señora que podría ser yo, con su hijo que es como el mío, mirando el mismo paisaje, al mismo tiempo, por una ventana igual, en un viaje que se parece mucho, en distancia y contenido, al nuestro, pero que  le costó veinte centavos más, y cuyo destino es probablemente muy distinto.

 

 

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sin la cabra… y con la soga al cuello

Brian, un veterano residente de Michigan, entró a una institución de educación superior con fines de lucro (en inglés, ‘for profit college’) para obtener un bachillerato en programación de computadoras. Change.org, en alianza con Education Trust, nos cuenta su historia: No fue sino hasta después de firmar un contrato que los reclutadores le informaron que su beca le cubriría solamente una porción modesta de los costos de matrícula, y que tendría que solicitar préstamos estudiantiles. Varios años y $70,000 más tarde, tiene un grado-pero los trabajos a los cuales ese grado lo hace elegible pagan muy poco, y vive eternamente endeudado.

En Estados Unidos, el sector con fines de lucro captura anualmente hasta 24 billones de dineros federales destinados a ayudar estudiantes a obtener grados universitarios.  No son un jugador menor: Reclutan cerca del 12% de los estudiantes universitarios estadounidenses, y de estos, 60% entran en programas de bachillerato. Y es precisamente en esos programas que los “for profits” están siendo cruelmente  inefectivos, porque sus tasas de graduación en programas de 4 años son, en promedio (con algunas poquísimas y honrosas excepciones) bajísimas.

En 2009-2010, la for profit Universidad de Phoenix fue la primera institución universitaria en la historia educativa de Estados Unidos en obtener 1 billón (1,000,000,000!) en becas Pell.  Ello porque reclutan un número desproporcionado de estudiantes de escasos recursos económicos. ¿Cuántos de ellos gradúan? 9%. Menos de uno de cada diez.

La cosa, encapsulada, se ve más o menos así:  Reclutan agresivamente entre estudiantes que cualifican para ayudas federales, les cobran el monto total de esas ayudas y mucho más, los endeudan, y no los gradúan.

¿Será que no tienen fondos suficientes para proveer los servicios estudiantiles (consejería, tutorías, cuido de niños, y otras formas de apoyo) que aumenten esas tasas de graduación?  No creo: el presidente de una de estas compañías ganó sobre 40 millones (40,000,000, son muchos ceros) en un solo año.  Por algo se llaman “for profit”.

Todo esto es, me parece, muy relevante para Puerto Rico, especialmente ahora que parecería estar debilitándose la educación superior pública.  Las instituciones de este tipo parecerían haberse multiplicado en nuestra isla.  Sobre eso no tengo números, pero he visto sus pancartas, sus guaguitas, sus reclutadores paseando de puerta en puerta en las parcelas y en los caseríos como si fueran testigos de jehová.  Muchos no se gradúan.  Otros se gradúan pero quedan endeudados.  Algunos consiguen trabajo, pero los trabajos no bastan para pagar sus préstamos.  Tengo un familiar con una historia así: tras graduarse de chef, y trabajar noche tras noche en una cocina caliente en un restorán bastante fino, se le iba el cheque completo en pagar un cuarto en un apartamento compartido y…sus préstamos. Y esa es una historia de éxito, por lo menos se graduó.

De modo que ojo a la proliferación de grados for profit en Puerto Rico, porque bien dicen que en río revuelto…Hay que proteger a la universidad pública, porque mientras menos opciones públicas, más vulnerable es nuestra juventud a este tipo de gansería.  Y por favor, pase, lea y si puede firme la petición que enlaza aquí, o dele “click” a la foto del chamaco triste, y firme una petición en apoyo a las gestiones para regular mínimamente al sector educativo universitario for profit.  Que hagan chavos, ok-pero que provean un mejor producto. Uno con contenido de calidad, apoyos para los estudiantes, mejores tasas de graduación y, por qué no, costos más bajos.  Así no se vale hacer chavos. A costa de la desventaja ajena, de la ausencia de opciones para los sectores más desventajados.


Petitions by Change.org|Start a Petition »

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fortuño vs. clinton

@quino

Leo en el Nuevo Día de hoy que el gobernador de Puerto Rico entiende que “ha llegado el momento de establecer nuevas restricciones a las manifestaciones de ciertos grupos opositores que  intentan sembrar el caos.” Se refiere a los sucesos del miércoles en el Capitolio.  Añade que “esos grupos”, a quienes insiste en llamar “socialistas” porque incluyen personas insertadas en esa tradición ideológica, no deberían llegar ni a la escalinata, ni a la plazoleta, ni al interior del edificio.  Minimiza la actuación insólita de la policía alegando que fueron “unos pocos”. En SuperXclusivo ayer repitió (con una expresión satisfecha) que esto “no es Venezuela”.

Por su parte, hoy la secretaria de estado de los Estados Unidos, Hillary Clinton, advirtió en Polonia que los activistas juegan un papel crucial en el desarrollo y mantenimiento de las democracias.  Denunció a los países que, indicó, están “estrangulando a las organizaciones como uniones obreras, activistas de derechos humanos, y organizaciones no gubernamentales que presionan para cambio social y que denuncian los defectos de sus gobiernos. ” Añadió que “algunos de los países que hacen esto alegan ser democracias”, pero que “las verdaderas democracias no le temen a su propia gente.  Las verdaderas democracias reconocen que los ciudadanos tienen que ser libres para asociarse, para abogar por causas, y para agitar.” En su lista de pseudodemocracias incluye a Etiopía, Cuba, Egipto, Irán, y Venezuela…

El gobernador habla de mochilas llenas de piedras. Pero los videos no muestran manifestantes tirando piedras. Muestran personas desarmadas recibiendo golpes mientras hacen cosas como pedir la entrada, sentarse en una escalera e incluso, insólitamente, negociar, obedecer y hasta correr. Figueroa Sancha, por su parte, ha reiterado que entiende que se usó la “fuerza necesaria”.  ¿La fuerza necesaria para, por ejemplo, romper el cristal de un automóvil en respuesta a las malas palabras utilizadas por sus ocupantes?

Pero me salgo del tema.  Regresemos a Hillary. Me pregunto como se sentiría con la idea de la estadidad boricua si le ponen esos videos de frente.  Tal vez, por aquello de que somos Latinos, se confunda y piense que está viendo un video de Venezuela…

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our best investment

In his budget address a few weeks ago, governor Fortuño referred to public, affordable higher education as a “privilege” that Puerto Rico provides to its students  at no small cost to its citizens.  To reinforce the message, he compared UPR tuition prices to the much higher ones of other, private, higher education institutions in the island, and of colleges and universities in the United States.

In an  “us vs them” move seemingly designed to conceptually place responsible tax payers against  protesting students, he stated that “tuition paid by students, when they do pay, is but a 3% of the university’s budget…the rest is paid by us taxpayers. Which is why our people, just and noble, yes, but also democratic and respectful of law and order,  get upset when they see what we have all seen in the University these past two days.” As the strike grew bigger and more complicated, today involving all of the 11 campuses, a number of public and private citizens have echoed the governor’s general message, portraying the students as selfish, privileged, disorderly, and “ideologically” driven.  As I write this column, the president of the UPR’s Board of Regents is stating, on the radio, that the striking students are “breaking down the institution”.

At the heart of this image is the idea that the university is too inexpensive for the individual students and too expensive for the state, thus rendering student complaints about the elimination of tuition waivers, and their insistence that tuition rates stay low, as shallow.  I propose we examine this notion. Is the university really “too cheap”?  Is it a “cost” to the state?  “Cheap” and “expensive” are relative terms, and they arise from comparing the costs of the UPR with other institutions.  However, is the comparison with private institutions in the island, and with public and private universities in the US, an appropriate comparison?

Private institutions in the island have helped the country meet an increasing demand for higher education degrees but in terms of efficiency and value, economic studies have shown that the University of Puerto Rico,with  double the graduation rate and producing 95% of the island’s research output, represents the best return on investment for public funds.

Universities across the United States, a country traditionally known for its excellence in higher education,  are experiencing problems that the states are concerned with.  Two (related) ones are 1)access issues faced  by minorities and low-income students and  2)the production of STEM (Science, Technology, Engineering and Math) degrees.  Access problems are in great part due precisely to increasing tuition costs in 4 year colleges and universities.  STEM degrees hover around 20% of US degrees, at a time when the country desperately needs to increase the domestic STEM workforce.  Mainland universities have an average of only 14% of their student body qualifying for need-based Pell Grants.  A number of efforts in the United States, including the intensive use of federal ARRA funds, are directed at increasing the number of underrepresented students and of STEM degrees.

In contrast, at the University of Puerto Rico, 40% of the degrees are STEM, and two-thirds of its student body qualifies for need-based aid.  The UPR produces today 16% of the Hispanic STEM workforce in the US.  Historically, the people of Puerto Rico have viewed their public university not as a cost or as a burden but as an investment-the kind of investment most needed in times of economic crisis.

The governor is fond of the “family” metaphor.  He often compares Puerto Rico and its current fiscal crisis with a family that needs to make hard choices to face periods of economic crisis, and wonders out loud about why the  UPR cannot seem to be able to “tighten its belt” like so many families have done around the island.  But even within the metaphor, choosing to take resources away from the public university in times of fiscal crisis would be akin to taking away children’s educational opportunities.  Few families would agree with this choice.

The constitution of Puerto Rico (section 5, art.2) provides for a free public education system covering grades 1 through 12.  This was in 1952, when a high school diploma brought a certain amount of prestige and a number of job opportunities.  It could easily be argued that what the high school diploma meant for the fifties, the college degree means for today.

Affordable, public higher education cannot be seen as cost or expense, but as value. It is one of those things where Puerto Rico consistently “lo hace mejor.”  It is one of the best investments we have made as a collectivity, as a society. Let us protect it.

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literalmente

“…El letrero que colgó en la cerviz de la vaca era una muestra ejemplar de la forma en que los habitantes de Macondo estaban dispuestas a luchar contra el olvido: Ésta es la vaca, hay que ordeñarla todas las mañanas para que produzca leche y a la leche hay que herviría para mezclarla con el café y hacer café con leche. Así continuaron viviendo en una realidad escurridiza, momentáneamente capturada por las palabras, pero que había de fugarse sin remedio cuando olvidaran los valores de la letra escrita….Pero el sistema exigía tanta vigilancia y tanta fortaleza moral, que muchos sucumbieron al hechizo de una realidad imaginaria, inventada por ellos mismos, que les resultaba menos práctica pero más reconfortante.

- G. García Márquez, Cien Años de Soledad

Cuando hace poco más de un año comencé a escribir en este blog, lo describí como un espacio para “mirar con incredulidad lo cotidiano, y buscar la humanidad en lo que nos parece ‘exótico’.” Todavía me parece que de eso se trata este ejercicio, más o menos semanal, de escribir, de parpadear.  Y mirar lo cotidiano de ese modo requiere asumir cierta distancia- no el distanciamiento frío que las recetas de laboratorio postulan (y que los científicos creativos no siempre siguen), sino la mirada curiosa y oji-abierta del marciano.

O del turista.  O del antropólogo turista.

Ese pasaje inolvidable, de los mejores en una novela que sin duda tiene que ser una de las mejores de la historia, fue lo primero que me vino a la mente cuando, entrando a Mérida en un taxi, me topé con el primero de muchos ejemplos de lo que de inmediato bautizamos como “la literalidad”:  Un letrero declaraba, inequívocamente, el nombre de un establecimiento como “FARMACIA SIMILAR”, y por si acaso no quedaba claro, remataba en el subtítulo que allí vendían “LO MISMO PERO MAS BARATO.”

En los días subsiguientes, entre una cosa y otra, anoté otros ejemplos de literalidad en la libretita que los marcianos, digo, los antropólogos, solemos (con una mezcla de verguenza y orgullo) cargar con nosotros a donde quiera que vamos.  Encontré nombres como los siguientes:

  • SERVI-FRESCO, en un servicarro donde venden refrescos…
  • TIPO-HOTEL, en un establecimiento parecido a un hotel pero sin lujos, y más barato…
  • PLAN MAS X MENOS, en un plan de teléfonos con más minutos por menos dinero…
  • VIDRIOS Y ALUMINIOS, en una tienda de…vidrios y aluminios….
  • CERVE-FRIO, donde venden cervezas, y están frías…
  • ACEROFERTAS, los mejores precios en acero de todo Mérida…
  • OAXACA MIEL, miel importada de Oaxaca…
  • AUTOPISTA MERIDA-CANCUN, nada de nombres de próceres vivos o muertos, que allí las autopistas se nombran con la fórmula punto A-punto B…
  • AUTO TUR – autobuses para tours.  En algún momento nos subimos en uno…
  • CAFI-ASPIRINA, la combinación ganadora para tratar el dolor de cabeza.  Cafeína y aspirina. Juntas…
  • BOVINOS, una churrasquería, o en buen puertorro, “steak-house”…

Y así por el estilo.  Una vez nos fijamos en los primeros dos o tres, estábamos rodeados de ejemplos de esa literalidad exquisita, encantadora, cotidiana y exótica a la vez.  Y nos encantaba. ¿Por qué? Tal vez porque nos resultaba un poco familiar, nos traían un saborcito de negocios de pueblo, un recuerdo infantil, de espacios que se llamaban “Mueblería Z” porque vendían muebles, “Farmacia X” si vendían fármacos, o “Ventanas Fulano” si vendían ventanas y el dueño se llamaba Fulano.  No “Rooms to Go”, que suena a servi carro de mesas y sillas, o “Walgreens”, que sugiere un laberinto de arbustos color esmeralda, o “Wendy’s” que lo que vende son hamburguesas y donde la dueña no se llama Wendy.  Tal vez, porque de tanto ver etiquetas que, en mi país, en lugar de designar la cosa apelan a un simbolismo complejo donde los niños aprenden a venerar y desear la cosa antes de saber de qué cosa se trata (¿qué significa la palabra PEPSI? ¿Cuántos grados de separación de significado hay entre la frase “TRES MOSQUETEROS” y un simple chocolate?  ¿Y quién demonios era MacDonald, y cómo y cuándo se le ocurrió la malhadada idea de freír papas?)

Tome, por ejemplo, el caso de la CafiAspirina.  Lo mismo que Excedrin. ¿No es acaso el primero claramente un nombre superior, más bonito, y más claro? Supongo que a las corporaciones les resulta más conveniente que el consumidor desarrolle lealtad hacia la marca, no necesariamente hacia el uso del producto original – así pueden vendernos más cosas, explotando la tendencia que tenemos a comprar lo que nos resulta familiar (aunque no lo necesitemos).  Así, Tylenol nos vende no solamente el analgésico original (que en mi Macondo podría llevar una etiqueta como “ASPIRINA LIGHT”), sino líquidos para la sinusitis, la monga-con-fiebre, la monga-sin-fiebre, la casi-monga, la-monga-de-día, la monga-de-noche…etcétera.

A veces, una puede atisbar la literalidad original en las etiquetas de hoy.  Así, la cosa se aclara cuando le explico a mis hijos que KFC se llamaba Kentucky Fried Chicken, cuando nos permitimos la especulación sabrosa, entre mordiscos, sobre los hábitos chocolateros de Athos, Porthos y Aramis, cuando descubrimos que la hija del fundador de Wendy’s se apodaba…Wenda (close enough).

Como en el Macondo que describió García Márquez, usamos la explicación, real, imaginada, ambas, para vacunarnos contra el olvido.  Quizás por eso es que a pesar de la presión constante para que nos volvamos cada vez más superficiales, todavía preservamos la inclinación por estudiar historia y todas esas otras artes (cine. literatura. poesía. etnografía. chisme. leyenda.)  que nos permitan, como a Pilar Ternera, articular el recuerdo, las conexiones, la explicación. La humanidad común. La vida.

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Haití: La caridad y la otredad

Tal vez por aquello de ser antropóloga, o tal vez por preguntona, lo primero que sentí no fue la indignación, sino la pregunta:  ¿Por qué? ¿En qué estaban pensando los médicos que sonrientes, nos miran desde las fotos, cerveza o negra pierna de paciente en mano? ¿Qué motiva la sonrisa?  Y más extraño todavía, ¿qué motiva la foto?

Posiblemente sean hasta buenas personas, estos médicos que salen en las fotos.  Después de todo, fueron allá a ayudar.  Pero las fotos revelan algo turbio.  O lo confirman, porque suele haber turbidez en todo lo que tenga que ver con la forma en que el mundo trata a Haití. Aún en medio del ejercicio de la  caridad.

Busqué en la prensa y en facebook, donde empezó el escándalo.  Pero no encontré muchas respuestas.  Encontré sólo indignación.  Probablemente justificada, dicho sea de paso.  Una mujer semi-desnuda a quien le suman, encima del vejamen de la semi-desnudez y de la tragedia de la amputación inminente, la humillación de la fotografía.  Tal vez no la ha visto, tal vez no sabe que la han fotografiado, pienso, para consolarme un poco.  Pero entonces es peor, me riposto. Si ni siquiera sabe, si no tuvieron la decencia de pedirle permiso, de avisarle, entonces es peor…

Veo otra foto, ésta de un niño, o niña.  Un cuerpito amputado. Me pican los ojos, se me anudan el alma y la garganta, me siento culpable..no sé exactamente de qué, pero de algo. Cierro los ojos, aprieto next.

La foto que le sigue no contiene ningún haitiano.  Sólo el médico boricua, armado con un rifle y una sonrisa.  Y sigo sin entender por qué (¿por qué tiene un rifle? ¿por qué sonríe?), pero empiezan a tener algo de familiar.  No tanto las fotos como las sonrisas.  ¿Donde he visto sonrisas como esas antes?

Varias respuestas vienen a mi mente.  1.  En el escándalo de Abu Ghraib, las sonrisas de los soldados que martirizaban a sus víctimas iraquíes y que posaban junto a ellos en situaciones que dejaban clara la diferencia de poder entre prisionero y soldado.  2.  En las fotos que los que visitan zoológicos suelen tomarse al lado de las jaulas, especialmente aquellas cuyos huéspedes son pensados como particularmente peligrosos (tigres, leones, culebras) o, tal vez con mayor frecuencia, particularmente graciosos (delfines, chimpancés, avestruces.) 3. Los turistas colorados que se toman una foto cerca del “nativo” del lugar que visitan.

Todas esas situaciones tienen en común una combinación particular de dos seres:  Uno, dueño de la cámara o amigo/cónyuge/colega del que la porta, que sonríe para la audiencia que de seguro verá la foto y que él/ella conoce, porque será él/ella el que la enseñe; Otro, tal vez invitado, tal vez no, por el primero, tal vez sonriente, tal vez no, tal vez consciente de ser fotografiado, tal vez no,  un ser asumido como un “otro”, como “diferente” de alguna forma fundamental, intrínseca, un “otro” que no le mostrará la foto a nadie porque no es dueño de la cámara, ni de la situación.

Claro que las tres situaciones que resumí arriba son, moralmente, distintas.  La sonrisa del soldado en Abu Ghraib que encadena al prisionero como un perro, o que lo obliga a posar, desnudo y en abierta violación a lo que su religión (la de la víctima), su ideología (la de la víctima) , le indican como correcto, es moralmente mucho más grave que el visitante que se toma una foto al lado del delfín o del chimpancé del Zoo, o que la del turista que se toma una foto al lado de un nativo que al final del día, quizás hasta esté de acuerdo.

Pero las tres ejemplifican una sonrisa que sugiere la satisfacción, el regodeo, de un ser relativamente acomodado, móvil, viajero, visitante, guerrero, que posa, feliz, junto a alguien a quien considera no solamente distinto, sino de alguna manera inferior.  Porque si pensáramos a ese “otro” como un igual, le pediríamos permiso, le ofreceríamos una copia de la foto, tendríamos un cuidado, un respeto, que ninguno de los ejemplos indica.

(Una excepción aparente: Las fotos que se toma la gente con los artistas, o las figuras políticas.  Ahí suele también haber sonrisa, pero no la sonrisa que genera la situación que aquí estoy describiendo.  El artista o figura pública no es menos poderoso que el dueño de la cámara, es dueño de la situación, y es equivalente a un monumento, una maravilla.  Típicamente es objeto de la admiración del que toma la foto.  Es percibido como un “otro”, pero superior, no inferior.  Y la sonrisa resultante es distinta, aniñada, agradecida.)

El escándalo de los médicos enviados por el Senado a Haití se parece, más que a ningúna otra foto, en el contenido, en las sonrisas, al de Abu Ghraib. Distinto, sí, en que después de todo no estaban torturando sino curando, aliviando, al “otro”, pero parecido en la sensación que la fotografía produce en el que la mira.  Hay alguien sufriendo y hay alguien feliz en la misma foto. Y el que está contento domina la cámara y la situación.  La diferencia racial le añade otra capa de desazón al asunto – el feliz tiene la piel más clara que el sufriente. Y no sabemos si el sufriente sabe de la foto, o si le importa. De hecho del sufriente no sabemos nada, es un prop, un signo, un espectáculo, dentro de una escena donde el protagonista, el que tiene nombre y profesión, es el doctor.  Del sufriente sabemos sólo que sufre.  Se le ha negado su historia, su humanidad, su protagonismo. Podría ser cualquiera de los tantos amputados, víctimas del terremoto, de la esclavitud, de los bancos internacionales, de la globalización, de los tiranos locales y mundiales, de la indiferencia, del racismo, del desinterés.  El primer país del mundo en abolir la esclavitud, castigado y maldecido para siempre por tener el descaro de tomar esa abolición en sus manos, en lugar de esperar por la generosidad y la diplomacia blancas.

La caridad es mejor que la indiferencia.  Pero aún en medio de la caridad afloran, como un burbujeante precipitado químico, inesperado pero inevitable, las ideologías que rigen nuestra actitud (y la del mundo) para con Haití.

Posdata:  Me quedé pensando en este post mientras hacía otras cosas y entré de nuevo para aclarar algo que me parece importante: Esta entrada examina otro ángulo – la idea de que el tipo de foto mostrada (especialmente las que contienen pacientes) son sugestivas de esa perpetua otredad, de ese racismo, de ese desprecio, que el mundo ha mostrado por el pueblo haitiano por tanto tiempo, y que muestra aún mientras lo ayuda.  Que el paciente haitiano no merece la misma privacidad, o seriedad, que el paciente común y corriente. Que sentimos simpatía pero nos quedamos  cortos en empatía.

No creo que estos médicos merezcan un castigo que anule sus carreras o afecte radicalmente sus vidas.  No los acuso por beber cerveza (yo probablemente me hubiera bebido varias, después de un día trabajando en una tragedia como esa) o por lo que algunos en internet están llamando, con desprecio, “fiestar” en plena tragedia.  De hecho me parece que con todas sus faltas, el médico que opta por irse a Haití a ayudar de gratis es digno de admiración-después de todo, la mayoría de nuestros médicos se quedaron acá, algunos haciendo muchos chavos.  Quizás, si hubieran sido parte de un contingente más experimentado, como el de Vargas Vidot, esto no hubiera pasado.  Ojalá que los que salen en las fotos sigan cultivando la generosidad que mostraron al tomar la decisión de ir a ayudar,  y que a la vez opten por examinar sus prejuicios -ellos, y nosotros.  Ese, y no el castigo,  sería el mejor resultado de todo este episodio.

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la incomodidad de John Yoo.

AbuGhraibAbuse-standing-on-boxLa libertad de expresión es una gran cosa, y es especialmente valiosa en las universidades. No está exenta, sin embargo, de áreas grises.  Por ejemplo, el caso de John Yoo.  Hasta hace poco parte del departamento de Justicia de los Estados Unidos, este señor Yoo jugó un papel clave en el diseño de la política bushista que justifica la tortura como “interrogatorio aumentado” (“enhanced interrogation”) y elimina la protección de Geneva para prisioneros políticos (re-definidos como “combatientes enemigos”).  El hombre es profesor en Berkeley, y mientras hablaba en una de sus clases (nada menos que de derecho constitucional), un actor vestido con el ensemble que ahora asociamos a las terribles actividades de “interrogatorio” llevadas a cabo por soldados norteamericanos en la infame prisión de Abu Ghraib se ha subido a un escritorio para cuestionar, simbólicamente, las posiciones asumidas por Yoo en cuanto a la tortura se refiere.

yoo on you tube

Al ver lo que se le venía encima, Yoo, evidentemente incómodo, canceló la clase y el actor fue removido del salón.  ¿Quién tiene la razón? Por un lado, podría alegarse que los profesores tenemos derecho a dar clase en paz, y que el performance del actor constituía una interrupción inaceptable.  Por otro lado, sin embargo, me pregunto si la incomodidad de Yoo no es moralmente inferior al costo social y humano de su posición contra la tortura.  Y sí, la pregunta es retórica.  Digo, este actor no estaba interrumpiendo la clase por motivos frívolos, sino que estaba haciendo referencia directa a unas acciones del profesor que eran terriblemente relevantes al tema de su conferencia – constitucionalidad.  La incomodidad de Yoo y de los estudiantes que molestos gritaron “fuera de aquí!” al actor disfrazado de torturado es mezquina, si la comparamos con las implicaciones que la posición oficial en cuanto a la tortura se refiere tuvo para tantos hombres y mujeres en el mundo.  Todavía hay personas, la mayoría de ellos probablemente inocentes, languideciendo en cárceles, algunas de ellas secretas.  ¿Y Yoo se levanta y se va porque está “incómodo”? Gimme a break!

Más que una interrupción, el performance de ese actor constituía un “teaching moment”.  Una oportunidad de verdaderamente hablar de constitucionalidad.  Si es que verdaderamente queremos educar, y hablar. Que no parece ser el caso de Yoo.

Puede ver la noticia del HP aquí.  Y leer la larga lista de acciones legales llevadas a cabo por Yoo acá.

update:  OJO: El acrónimo ‘HP’ se refiere al Huffington Post.  No inventen.

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gladiadores

arenaRecientemente, Susan Boyle, segundo lugar en el espectáculo televisado Britain’s got Talent, fue hospitalizada. Para la tranquilidad de su público, la causa no era ninguna de las sospechosas habituales: sobredosis, suicidio o ambas. Nah. Boyle estaba simplemente agotada.

Una investigación del periódico de entretenimiento The Wrap, sin embargo, anota que once participantes de lo que llamamos “reality TV” se han suicidado, y dos más han intentado quitarse la vida, en eventos que aparentan estar directamente relacionados con los “shows” en los que participan.  Paula Goodspeed, por ejemplo, murió de una sobredosis frente a la casa misma de Paula Abdul tras ser eliminada de American Idol. La segunda parte de la serie admite que los suicidas tenían en toda probabilidad problemas previos pero subraya el rol de la fama instantánea-y sus consecuencias – en el cuadro clínico que culmina con el suicidio.

“Reality shows open wounds which no one can suture, so after your appearance, you’re left to bleed to death… In effect, everyone who appears is thrown out of the lifeboat when their segment ends. “For everyone who appears — winners and losers alike — the lights go down, clinical issues remain.

Yo no tengo cable, pero igual, una se entera.  El Reality TV permea nuestra cotidianeidad.  Y hay algo profundamente perturbador en todo este asunto de la fama instantánea de los reality shows.  La batalla diaria de los gorditos que pierden mucho peso (o no) frente a las cámaras y por ende, frente a millones de personas.  La desesperación de los padres que solicitan la ayuda de la super nana.  La mujer que opta por parir ocho hijos de una vez.  Los adultos que entran en salvaje competencia unos con otros en escenarios que van desde la jungla hasta la cocina.  Los policías que arrestan gente frente a las cámaras.

La división de los humanos entre actores y espectadores, por supuesto, no es nueva.  El espectáculo lleva mucho tiempo con nosotros.  Pero hay algo en estos shows reality que se me parece más al circo o a la arena romana que al arte teatral.  Los gladiadores romanos, por ejemplo, eran en su mayoría esclavos, víctimas del maltrato, cuya existencia precaria dependía en gran medida de su antagonismo-mataban al otro esclavo para poder sobrevivir.  Y el público aplaudir.  Cualquier parecido con Survivor no me parece coincidencia.

¿Y Boyle? Creo que si hubiera sido más o menos bonita no hubiese generado ni la mitad del entusiasmo – su éxito entre la audiencia primero y los jueces después resulta, precisamente, de su condición de underdog.  Los entrevistados tras su excelente ejecución en ambas ocasiones hablaron de lo “improbable” que resultaba su hermosa voz.  De que desafiaba las expectativas de la audiencia.  La sorpresa de los jueces, y por ende el éxito de Boyle, en su principio, son la misma y el mismo de la mujer barbada del circo – la conjunción inesperada de dos elementos.

El fenómeno del reality show, en suma, contiene una crueldad básica.  Una crueldad que el reconocer a los participantes, suicidas o no, como “voluntarios” no alivia por completo.  Los “voluntarios” están buscando la fama absoluta que la cultura pos moderna nos presenta como deseable, y esa fama redunda en una sobre-exposición que agranda y agrava cada falta, cada arruga, cada mueca, que convierte todo defecto en una tara pública y toda decisión, por pequeña que sea (¿me saco las cejas? ¿me disculpo con el compañero de cuarto?) en el inicio de una cadena de consecuencias que puede desencadenar en la fama, en el ostracismo de la expulsión del show, o en la muerte misma.

Seguiremos hablando de esto. Por lo pronto, celebremos a Boyle y a su hermosa voz.  Celebremos también nuestra privacidad, nuestro anonimato, la relativa inconsecuencia de nuestras acciones cotidianas, y nuestros secretos.  Sospecho que hoy, tal y como en los días del Imperio Romano, se está mejor en las gradas que en la arena. La pregunta es por qué estamos tan empeñados en saltar a probar suerte,  a cucar al león.


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1500

waterEl Belfast Telegraph reporta hoy que 1500 agricultores en el estado indio de Chattisgarh se han suicidado en masa.  1500.  El equivalente a cuatro aviones jumbo, escribe Malika Chopra en el Huffington Post.  50 salones de clase llenos de estudiantes, en el recinto donde trabajo.  Llevados a la desesperación extrema por un ciclo que envuelve bajas en el nivel del agua, poca lluvia, y prestamistas usureros.  Los que le prestaron a los agricultores a intereses escandalosos.  Pero también los que le prestan a los países con los megaproyectos de colateral.

La sequía experimentada en esa región no es puramente “natural”.  Hace décadas que activistas indios e internacionales han estado denunciando el mal manejo del recurso.  Dice Vandana Shiva que el agua, tradicionalmente un bien común y suficiente, se ha convertido en uno privatizado, manipulado e insuficiente.  Ejemplo de esto son los grandes diques o represas, que almacenan el agua en puntos clave para redirigirla a las áreas más “comerciales.”

And meantime the areas that were getting water through the river, the wells that were being re-charged by that river, the fisheries that were being supported by that river, are killed. That cost is never taken into account.

La agricultura tradicional que alimenta y emplea bocas y manos locales sufre así las consecuencias de un desarrollo, o más bien de una forma dominante y particular de desarrollo, a menudo promovido y financiado por organismos financieros internacionales como el FMI y el Banco Mundial, que obliga a las aldeas a mudarse, que cambia el curso de los ríos, que destroza sistemas acuíferos,  y que sumerge familias  (y países enteros) en deudas impagables.

Entrada relacionada:  Agua Gratis

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It’s for the kids, stupid!

coopdailysun[Reprinted from my column today in the Puerto Rico Daily Sun.]

Good-bye, optimistic campaign promises; Hello, calls for urgent action. In the midst of what government officials in Puerto Rico have characterized as a three year recession, President Obama’s stimulus package seems to have renewed the hopes of most politicians and citizens alike. The package contains some measures that are best conceived of as short-term boosters – such as extending unemployment benefits and investing in job-creating public works. Others, like those directed at the improvement of K-16 education, are presented as long-term investments to increase U.S. future workers’ ability to compete in an increasingly knowledge-based global economy.
The long-term intention behind education-related investments in the proposed package is evidenced, for example, by the 41 billion for K-12 Title I programs and the 6 billion directed at higher education.

I’m all for long term investments in education. I am however concerned with the potential loss of this important and timely opportunity.

Take for example the case of E-Rate, an ambitious effort designed to help poor schools connect to the Internet. This program has distributed billions of dollars to schools and libraries that serve low-income populations. In its early years, the amount of money involved was fertile ground for all kinds of trouble. In El Paso, the school district paid IBM 35 million to build a network that the New York Times describes as “powerful enough to serve a small city”; in Florida, a 1 million dollar network was created to serve the needs of a 650 pupil elementary school; in San Francisco, a contractor was found guilty of rigging bids and bribing officials; and in Puerto Rico, after an investment of 100 million to hook 1500 schools to the internet, only a handful were online – partly because the schools had no computers to hook to the new networks.

In spite of massive expenditures that promised to leave “no child behind”, the United States in 2006 was one of only three (out of 34) OECD countries where younger workers were less college-educated that older ones. Hundreds of Puerto Rican schools are in “Improvement Plan” (an euphemism for “academically troubled”). The effectiveness of big investments in the improvement of education will depend on careful management of funds that target well-known and well-researched problems. Good data and best practices abound. Let’s use them.

In times of crisis, a solid government investment in the economy makes sense-if the government doesn’t, who will? FDR applied this notion with great success during the Great Depression. But these investments need to be watched after carefully, and to include a plan that measures results and holds contractors accountable to the citizenry. We want this investment in education to be truly long-term – to focus on what is good for the children, conceived of as future adults that will have better jobs (and thus contribute to a better economy) as a result of our actions today. We do not want this particular portion of Obama’s stimulus package to end up in CEO’s pockets, like some of the recent bailout funds did, or to create short term jobs and feed ghost companies, as happened with E-Rate and other initiatives. As the package gains momentum in Congress, and people in Puerto Rico and the US enjoy some well-deserved and sought after hope, let us keep an eye on those who may see the effort to provide for the economy’s long term health as an opportunity for their short-term gain. Our education is just too important.

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Del nacionalismo boliviano y otros pesares

bolivia1“In Bolivia, a Tight Grip on the Next Big Resource”, “Bolivia has lithium, and the president intends to make world pay for it”, leen los titulares del International Herald y del New York Times, respectivamente. (Gracias al amigo y colega Walter Díaz por compartir la información entre trabajos y café hoy). Me pregunto cómo leería el titular si apareciera un pozo petrolero en un baldío en Texas propiedad del gobierno norteamericano. “U.S. government officials find more oil in Texas and have the NERVE to, like…sell it and everything. THEMSELVES, you know? They refuse foreign companies to take charge of the whole thing…”…Ajá.

Pero bueno, la noticia. Puede ver la versión del NYT aquí, la del IH acá, y una del Guardian aquí. Parece que los hechos son más o menos así: Resulta que hay litio, y mucho, en Bolivia, más que en cualquier otra parte del mundo. Y resulta que los nuevos modelos de auto eléctrico, los de tantas compañías automotrices en problemas que confían en la nueva generación de carros eficientes para salir del atolladero económico, podrían usar ese litio. Es el metal mas liviano, el sólido de menor densidad, y los expertos en el tema indican que es posiblemente el material más apropiado para el desarrollo de baterías para esos nuevos vehículos.

Pero mi picada de ojos, mi pasme y parpadeo, no son consecuencia del litio. Enhorabuena para los bolivianos, los carros, y todos los demás beneficiarios lógicos. Mi sorpresa tiene que ver con la cobertura del asunto en la prensa.

Una búsqueda en google news (un motor que usa lo que tal vez sea el algoritmo más sofisticado de la red, para elegir sus noticias, pero que tiene también sus limitaciones, tal vez un día de estos lo hablemos aquí) rinde tres noticias principales: Las de IH y NYT (en realidad dos ediciones del mismo periódico) citadas arriba, y la de Guardian. Permítanme ilustrar mi malestar con algunas citas:

“Rather than helping lead the way to a cleaner, more fuel-efficient future, however, Bolivia could be a case study on the limits to globalisation.” (The Guardian)

“The country’s socialist president, Evo Morales, and its powerful union leaders are all deeply suspicious of foreigners, and their politics could stymie yet another opportunity for Bolivia to improve the lives of its citizens.” (International Herald Tribune)

“Japanese and European companies are busily trying to strike deals to tap the resource, but a nationalist sentiment about the lithium is building quickly in the government of President Evo Morales, an ardent critic of the United States who has already nationalized Bolivia’s oil and natural gas industries.” (New York Times).

El blog que el New York Times mantiene sobre Bolivia, revisado hoy, por cierto, tiene el mismo sabor: Foto de indígenas pobres, acompañada de una introducción al país cuyas primeras tres oraciones dejan la intención editorial muy clara: “Bolivia is South America’s poorest country, with about 60 percent of the population of 9.1 million mired in poverty. Since the election of President Evo Morales in 2006, regional tensions have grown.”

El subtexto, la insinuación, la sugerencia son claros: Que aquí hay un caso de un gobierno que no cede a las necesidades de la globalización, cuyo nacionalismo le impide tomar decisiones económicas justas, que obstaculiza el que las empresas internacionales metan mano para manejar un recurso mineral importante que el mundo, que el ambiente, que los mismos bolivianos, necesitan con urgencia…y por supuesto, las referencias obligadas al socialismo de Evo Morales, que no podían faltar.

Prometí que las entradas en “picada de ojos” serían breves, así que hasta aquí. Pero no puedo evitar pensar en unos paralelos históricos interesantes. En los tantos países cuyas agendas económicas son dictadas por organizaciones y bancos internacionales cuyos intereses no son los del país en desarollo sino los del capital foráneo…Jamaica, por ejemplo, retratada de forma terriblemente hermosa en el libro de Jamaica Kincaid y en la película Life and Debt, isla tratada de “egoísta” porque cometió la osadía de entrar en tratos con Europa por su cuenta para venderle guineos buenos y baratos…O el gobierno venezolano, que desde que le ha dado por explotar su petróleo y usarlo para construir alianzas con otros países, se ha tenido que aguantar la etiqueta de “dictadura” a pesar de depender de las urnas tanto o más que el nuestro…

Supongo que estamos a la espera a ver que pasa con Bolivia.

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SOS: mil puntitos para salvar la Amazonia

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En una demostración previa a la apertura del Foro Social Mundial en Brasil, sobre mil indígenas de distintas partes de la región colaboraron para componer un mensaje urgente, fotografiado desde el aire y visible aquí. (Foto de Prensa Asociada, Spectral Agency, Lou Dematteis). “Estamos elevando nuestras voces en un alerta al mundo, y especialmente los países ricos que aceleran su destrucción“, dijo Edmundo Omoré, miembro de la comunidad indígena Xavante del estado de Mato Grosso. (Puede ver la noticia más completa aquí y aquí.)

Y me sentí aludida. Que cosas…una, tan ambientalista, aquí, sin meterse con nadie…

Porque por más ambientalistas que nos cantemos, se me ocurre que jamás seremos tan ambientalmente correctos como alguien que, en un día típico en un entorno distinto, no consuma ocho onzas de café en un vaso de foam, un yogurt en uno de plástico de esos que el municipio no recicla o recicla de manera tan extraña y errática que todos sospechamos que no recicla nada pero que seguimos llevando para sentirnos menos culpables, especialmente después de consumir cerca de ocho papeles tamaño carta para que sólo tres hojas quedaran bien impresas porque no estábamos centralizando la fotocopia apropiadamente en la fotocopiadora que además de consumir electricidad también gasta tinta, y que por más que reciclemos cartuchos la única manera de mejorar la cosa significativamente es usar menos tinta, pero iba por el yogurt y a mediodía fue un wrap que como bien indica su nombre estaba envueltito en papel de cera y una diet coke que traía, cómo no, vaso, tapa y sorbeto “desechables” (aquí lo único desechable parece ser el planeta), y no me habían dado las dos de la tarde y sin intentarlo, y sin ser particularmente botarata, ya había consumido más calorías y producido más basura que lo que consume y produce la mitad de la gente del planeta en su cotidianeidad…

Nuestra rutina diaria de consumo, aún la de aquellos que con cierto orgullo hacemos el intento de no pisar muy duro al planeta, es la “flecha de oro” que mueve el sistema que empieza con extracción, pasa por el consumo y termina con la basura – 99% de la producción es basura antes de cumplir los seis meses. Pulse aquí para verlo más clarito en el excelente video “story of stuff“. 4.5 libras de basura promedio por persona por día en Estados Unidos.

Reciclar está muy bien, pero es insuficiente. Tenemos que buscar formas de consumir menos. “I say the ones that are not being realistic are those who think we can keep up current rates of consumption“, como dice Annie Leonard.

Pero volviendo al Amazonas: El Foro Social Mundial de este año, decía, ha comenzado. Y más que nunca, los grupos indígenas del mundo se convierten en un símbolo potente. No tanto como la cosa folcórica y romanticona al estilo de la Pocahontas de Disney (que esos símbolos de Disney lo que hacen al final del día es generar más consumo y más basura), sino como portavoces de los peligros reales, gigantescos, que surgen de la relación disfuncional que las “economías desarrolladas” han creado con el planeta (sí, las mismas economías que se meten a darle consejos y préstamos de usura a las demás), para multiplicar el dólar y eliminar especies. No hay que ser muy de izquierda para ver que el esquema actual del capital por capital para capital no está funcionando. Eso, como los mil cuerpos que nos recomiendan salvar el Amazonas, se ve de lejos. SOS.

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viagra para los afganos

viagra

“Whatever it takes to make friends and influence people — whether it’s building a school or handing out Viagra,” said one longtime agency operative and veteran of several Afghanistan tours.”

Si, leyó bien. Parece que la CIA está usando un incentivo er..muy especial como estrategia para obtener información y apoyo para perseguir al Taliban en Afganistán: VIAGRA.

Ya sé, ya sé: Esta noticia parece sacada directamente de una cosa tipo el ñame, o the onion, pero no…está en el washington post. Puede ver el original aquí si no me cree. Todavía estoy parpadeando, incrédula…

Pero nada, les resumo el asunto: Resulta que la CIA en Afganistán necesita, con cierta frecuencia, la cooperación de líderes tribales que controlan información importante, el paso a territorios particulares, la voluntad de las gentes, etc. La CIA, (como cualquier agencia de su tipo, aclara la noticia) tiene una muy larga tradición de soborno…Bueno, el artículo no dice soborno. Dice “enticement”, o “inducement”. Nada; digamos que la CIA suele usar regalos y efectivo para facilitar la buena voluntad de los líderes cuya cooperación necesita.

Pero ocurre lo siguiente (sigo parafraseando de la noticia, no me lo invento): Si usted es un operativo de la CIA, y le regala digamos mil dólares a un señor de estos, es muy posible que al hombre se le ocurra USARLOS…y eso lo hace inconvenientemente visible. Lo mismo con los obsequios. Otros sospecharían que el tipo está en nómina, poniendo en peligro al tipo, al espía, y a la misión…

Nuevamente como cualquier otra agencia (la KGB rusa es famosa por esto, en parte gracias a Hollywood),la CIA busca favores más discretos. En el pasado, favores sexuales (no del operativo, suponemos, sino de algún otro tipo de personal mercenario…), mujeres lindas, y por el estilo.

The key, Smith said, is to find a way to meet the informant’s personal needs in a way that keeps him firmly on your side but leaves little or no visible trace.

En algún momento, parece que un jeque le confió a un espía de éstos que tenía cuatro esposas más jóvenes, y al operativo se le prendió el bombillo. El regalo perfecto: Discreto, pequeño, portátil, valioso….Le dieron cuatro viagras al jeque, y

Four days later, when the Americans returned, the gift had worked its magic, the operative recalled.”He came up to us beaming,” the official said. “He said, ‘You are a great man.’ ”

“And after that we could do whatever we wanted in his area.”

Claro que la noticia hace aclaraciones importantes: La CIA (nuevamente, en contraste con la KGB) hace poco uso de este tipo de estrategia, favoreciendo cosas más simpáticas como ofertas de tratamiento médico gratuito; y no se le ofrecen píldoras a los jeques sin antes establecer que están bien de salud (aunque la noticia no explica como logran establecer semejante cosa, ni dice nada acerca de qué opinan las esposas sobre el renovado vigor del informante…)

Mientras acá nuestros líderes se plantean el “problema” “moral” de si enseñamos o no perspectiva de género en las escuelas, el ejército norteamericano alegremente contribuye a la reproducción de la poligamia como forma deseable de matrimonio. Mientras las corporaciones impiden la distribución masiva de drogas nuevas para el control del VIH en África, le venden las pildoritas azules al ejército para estos nobles y noveles usos.

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oximorónico comunicado de prensa

picadadeojos

picada de ojos es una nueva categoría de entradas, que representan un parpadeo inmediato, una respuesta de sorpresa, una reacción y tal vez, el germen de una entrada o una serie más extensa. Pueden compartir sus ideas en los comentarios o comunicándose al correo electrónico rbrusi@gmail.com.

El comunicado de prensa reciente de nuestro nuevo gobernador está dando bastante de que hablar. A primera vista, me pareció confuso, contradictorio: Por un lado, dice el comunicado que “ninguna aspiración, por legítima que sea, justifica el terrorismo. Ninguna causa, por justa que sea, está exenta de las reglas de la moralidad y la civilidad…”; casi de inmediato, parece contradecirse alegando que las naciones soberanas deben reaccionar ” tomando acciones que aseguren y garanticen la seguridad de sus ciudadanos….Todo esto dicho para implicar que Israel, que ha invadido la Franja de Gaza con el saldo horrendo que conocemos, merece nuestro apoyo y Palestina no. Ajá…

Después de un momento de pasme y parpadeo, algunas preguntas simples que el comunicado plantea de inmediato-picada de ojos:

  • ¿por qué el comunicado está escrito en inglés? ojo, que no tengo particulares issues con ese idioma y que hasta me gusta escribir en él, pero…acaso no es este comunicado de prensa para un país de habla abrumadoramente hispana? sería interesante saber cuál es la lógica de la selección del idioma.
  • ¿por qué ese “timing” lamentable? El mismo día, la Cruz Roja y las Naciones Unidas publican el suyo, criticando duramente a Israel tras perder uno de sus trabajadores, que manejaba un vehículo de ayuda en Gaza, de un balazo, y descubrir niños pequeños, muy débiles para levantarse, junto a sus madres muertas. El comunicado es contrario no solamente a la opinión pública del mundo sino hasta el usualmente conservador El Nuevo Día.
  • ¿cómo hace para distinguir “terroristas” de “naciones soberanas con derecho a defenderse”? y, ¿cómo es que hay más víctimas, casi cien (¡100!) veces más, una tercera parte de ellos niños, entre los que Fortuño llama “terroristas”?

Puede leer más sobre todo esto en muchos sitios buenos. Me gustan commondreams.org, y realnews.net. También debe visitar la blogosfera boricua, con posts recientes sobre el tema, por ejemplo:Cargas y Descargas, Jíbaro Urbano y El Dedo en la Llaga. Si conoce otras fuentes de calidad, puede compartirlas en los comentarios.

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Too little, too late

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Hoy el Nuevo Día publica una editorial de repudio a las acciones de Israel en Gaza. Este gesto merece un aplauso…cauteloso.

¿Por qué aplauso? Porque el periódico de record boricua, que tiene un historial tremendamente conservador, ha sido más arrojado que algunos periódicos norteamericanos de tradición supuestamente liberal, como el NY Times, que hoy publica una columna de Thomas Friedman (el individuo que usó la metáfora de que el mundo es plano para apoyar de manera no crítica la globalización a todo vapor…o debería decir a sangre y petróleo? A ver si un día nos animamos y discutimos-criticamos ese texto aquí en el blog) donde reduce la matanza en Gaza (sin mencionar mucho a los muertos, debe parecerle de mal gusto) a su bottom line conservador: Se lo buscaron porque Hamas es antisemita.

Por lo menos el Nuevo Día tiene la capacidad de reconocer que nadie se “busca” una cosa como esa. Decir que Hamas se lo “buscó” es el equivalente global de decir que la violencia doméstica ocurre porque las mujeres “se lo buscan”. ¿María sube la voz y Pepe le pega un tiro?

Entonces, ¿por qué es cauteloso nuestro aplauso? Porque una vez más, las razones de Israel se pintan como incomprensibles o como exclusivamente políticas – un gobierno que busca el apoyo de un electorado que teme “por su seguridad”. El periódico no explora las motivaciones (usualmente económicas) que los gobiernos (y los señores adinerados que suelen ser parte de los mismos) pudieran tener para fomentar el miedo de sus ciudadanos. Puede ver un acercamiento a ese tema aquí. El editorial, además, ocurre ya entrada la cosa. Parece más una crítica de la desproporción o la longitud del ataque que del ataque en sí. No hace mención de los bloqueos y otros abusos israelíes previos.

La historia indica que los primeros días de una política de esta naturaleza son cruciales para la acción de los pueblos y los gobiernos. ¿Por qué no repudiamos la matanza cuando eran doscientos, y no seiscientos, los cadáveres? ¿Acaso los primeros 200 eran aceptables y Hamas “se los buscó”?

Para leer el editorial del Nuevo Día, pulse aquí.

Pronto en Parpadeando: El capitalismo del desastre y el “huracán” boricua.

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El capitalismo del desastre, parte I: Israel

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[Nota: Esta entrada es la primera en una serie de dos, examinando la aplicación del concepto de Capitalismo de Desastres (Naomi Klein, "The Shock Doctrine", 2007) primero lejos (en Gaza) y luego cerca (Puerto Rico). La primera observa las motivaciones de Israel, la segunda trata sobre nuestra "crisis". Puede leer más sobre el libro de Klein en shockdoctrine.com.]

Foto: The Nation, 12/29/08

¿Por qué Israel atacó a Gaza? Algunos lo ven como un asunto inescrutable, inexplicable, basado en un odio confuso entre judíos y palestinos y fuera del ámbito de lo comprensible, de lo lógico. Que si quien los entiende, y pobrecitos, y que Dios los ayude. Otra reacción, la más “oficial” del estado judío y del gobierno estadounidense, cacareada como un dato por los medios de prensa más difundidos, es la del corto plazo, la de la reacción: el ataque es una respuesta a provocaciones de Hamas e Israel ha respondido en “defensa propia”.

No es por ponerme marxista, pero creo que la historia sugiere que si bien un individuo puede comportarse de manera psicótica o incomprensible [y le dejamos ese asunto a los psicólogos], las colectividades suelen tener, aún en sus acciones más increíbles, una lógica, y esa lógica suele tener al menos algunas raíces en la economía. De modo que frente a la aparente locura de Israel, que ha decidido responder a la muerte de un judío con la de 400 palestinos, no puedo sino preguntarme cuál es la relación entre esas acciones y la economía de Israel…y del mundo. No se habla mucho de eso en la prensa, pero el capítulo 21 del libro de Klein sí lo discute.

El concepto de capitalismo del desastre se refiere a la toma corporativa de las economías que por alguna razón (un desastre natural o una guerra, por ejemplo) están en estado de “shock”, con las consecuencias que conocemos: la privatización de servicios públicos, erosión de la red de seguridad social, desempleo, etc. Una contribución principal del análisis de Klein es su demostración, a través de numerosos ejemplos (Chile bajo Pinochet, la Rusia de Yelstein, la masacre de Tiananmen en China) de que la democracia, como sistema político, con frecuencia está reñida con las formas extremas de libertad de los mercados, y viceversa: Cuando el dictador Pinochet murió en el 2006, el New York Times lo alabó como el responsable del “milagro económico chileno” a través de la liberalización de los mercados. El diario no aclara que dichas políticas tuvieron otra cara – los miles de desaparecidos, víctimas del régimen del terror que facilitó la implantación de reformas económicas antipáticas a la mayor parte de la población e instigadas por los ideólogos de ese “libre mercado” que hace más libres a las corporaciones, y no a las personas.

Pero al grano. ¿Qué tiene que ver el capitalismo del desastre con el ataque a la franja de Gaza (vea un resumen aquí, aquí y aquí) y la aparente locura de Israel? Creo que mucho. La economía de Israel en los noventa estaba basada principalmente en la tecnología- y se precipitó por lo tanto en una recesión con la llamada crisis de los dot.com en el 2000. ¿Qué hizo entonces el gobierno israelí? Invertir en su aparato militar, que absorbe entonces la mano de obra abundante y educada asociada a la tecnología y, a partir del 2001 (año de los ataques en NYC y el Pentágono), aprovecha el nuevo nicho provisto por la Guerra contra el Terror. Se especializaron así en defensa, vigilancia (“surveillance”), y “homeland security”. En el 2004, la economía de Israel no solamente se había recuperado: estaba mejor que nunca. La guerra es su negocio y el miedo, su principal cliente.

¿Qué implicaciones tiene todo esto para la relación entre Israel y Palestina? Muchas. Por ejemplo: aunque el sentido común parecería indicar que la paz nos conviene a todos y es buena para la economía, la lógica del capitalismo del desastre sugiere que no-especialmente en el caso de economías basadas en la industria de la guerra y del miedo. A las corporaciones de Israel les conviene el conflicto – capitalizan sobre nuestra elaborada farsa de seguridad en los aeropuertos, sobre los miedos a los ataques terroristas que la intervención en Irak hace más probables ahora que en el pasado, sobre la creciente industria de “seguridad nacional” que el gobierno de Bush y el liderato de Rumsfeld volvió un asunto menos nacional y más corporativo. En la medida en que el “terror” está asociado al oriente medio, Israel se ha convertido en su mejor cliente, uno bendecido tanto por su geografía como por su expertise.

La economía de Israel, en otras palabras, no quiere la paz: vive de la guerra, el conflicto, y el miedo. En las palabras de Ronsen, un banquero e inversionista judío muy prominente hablando para Forbes en el 2006, “más que paz, es la seguridad lo que importa”.

¿Cruel? ciertamente. ¿Irracional? Claro que no. Es hora de que dejemos de despachar las acciones del estado israelí (distingamos al estado de sus ciudadanos,muchos de los cuales están en contra de la masacre en Gaza, para más información pulse aquí) como irracionales e incomprensibles: son racionales, son comprensibles, son horrendas y son injustificadas. Y son parte de una lógica global que hay que entender para poder resistir.

Pronto en Parpadeando: El capitalismo del desastre y el “huracán” boricua.

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Update on Gaza

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La cuenta de los hospitales palestinos indica que las muertes superan 430, incluyendo 26 mujeres y 74 niños.

La sucursal estadounidense de Amnistía Internacional le envió ayer una carta urgente a Condi Rice, pidiéndole que termine con lo que la carta llama una “respuesta desbalanceada” al conflicto entre Israel y Palestina en la Franja de gaza. [Puede acceder a la noticia aquí, y a entradas anteriores en este sitio sobre el tema de Gaza aquí y aquí.]

Los generadores que mantienen la frágil estructura de manejo de aguas usadas en Gaza se están quedando sin combustible, acelerando lo que a todas luces (aunque Estados Unidos e Israel no lo acepten) es una crisis humanitaria de enormes proporciones. El desborde de aguas negras resultante puede añadir enfermedades epidémicas tales como la disentería y el cólera a la creciente lista de tragedias de la población palestina.

El gobierno Israelí impide la entrada de, entre otras cosas, alimentos, combustible, medicinas…y periodistas extranjeros. Todo ello parte del criminal bloqueo económico que precede los ataques de esta semana. Dicho bloqueo, dice Israel, es necesario, porque el sostén de la economía en Gaza equivale a sostener a Hamas….

Pero como otros tantos bloqueos “económicos”, el de Israel sólo logra el sufrimiento, malnutrición, enfermedad, y creciente ira de la población civil.

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Gaza: respuestas y silencios

gaza_nena“I was at work. Someone from the hospital called and said they had found my son,” said Marwan Abu Rabia, 44, a plumber. “I went straight to the hospital and found him lying on the floor outside the morgue. There were too many bodies. It looked like a massacre.”

El hijo de Marwan Abu Rabia tenía veinte años, y era estudiante universitario.Había estado tomando un examen ayer sábado, y caminaba de regreso a su casa cuando un bombardeo israelí lo mató. Su padre encontró el cuerpo fuera de la morgue – repleta ayer, así como los hospitales, con los cerca de 300 muertos y 600 heridos palestinos.

Nuestros políticos locales, hasta el momento, se mantienen curiosamente silenciosos, al menos en la prensa escrita. Supongo que los ocupan la Navidad y la transición. La única excepción, para variar, es la izquierda no-electoral, que se consolida en una protesta hoy a las cuatro de la tarde en la Calle Chardón. La prensa local reporta la cosa de manera tan sesgada como la norteamericana: Israel tiene razón y los palestinos son terroristas,parece decir. ¿Y los trescientos muertos? Y bueh. Quien los manda, dice nuestro silencio. (Ver una excepción en el Nuevo Día aquí, donde un palestino en la isla ofrece su perspectiva del asunto.)

La respuesta del partido demócrata estadounidense en los Estados Unidos es ciertamente predecible, pero no por ello deja de ser triste. Siempre me decepcionan un poco los momentos que cristalizan cuánto, al final del día, se parecen los demócratas de Obama a los republicanos de Bush. Pelosi, líder de la Cámara, ha dejado establecido que la culpa, y la responsabilidad de resolver el asunto, recaen sobre Hamas, y que Estados Unidos, en situaciones como ésta, debe apoyar a Israel, su “amigo y aliado democrático.” El partido, y el gobierno entrante, están en general de acuerdo. Esa es la línea. La misma de Bush.

La única voz disidente en la Cámara es la de Kucinich, demócrata por Ohio, quien declaró ayer que

“All this was, and is, disproportionate, indiscriminate mass violence in violation of international law…Israel is not exempt from international law and must be held accountable.”

Tan cierto, tan transparente… y sin embargo, sólo una opinión minoritaria.

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Navidad en Gaza

israel

“My son is gone, my son is gone,” wailed Said Masri, a 57-year-old shopkeeper, as he sat in the middle of a Gaza City street, slapping his face and covering his head with dust from a bombed-out security compound nearby.

He said he had sent his 9-year-old son out to purchase cigarettes minutes before the airstrikes began and could not find him. “May I burn like the cigarettes, may Israel burn,” Masri moaned.

Aún estoy tratando de entenderlo. Los eventos y la cobertura de prensa. Las reacciones.

Algunas cosas están bastante claras. Sabemos que hoy sábado, el ejército israelí atacó, duramente, la franja de Gaza. Para leer la noticia de Reuters pulse aquí.

Sabemos (y era bastante predecible) que la Casa Blanca norteamericana apoyaría a Israel. El portavoz Gordon Johndroe lo expresó, no muy diplomáticamente:

“These people are nothing but thugs, so Israel is going to defend its people against terrorists like Hamas that indiscriminately kill their own people…”.

Las fuentes parecen estar de acuerdo sobre el saldo aproximado de 150-200 muertos y 400 heridos palestinos.

Lo que aún no me queda claro es el porqué. Esto a pesar de que la noticia de la revista Time le dedica una sección entera al asunto de la motivación israelita, acertadamente titulada The Gaza air strikes: Why Israel attacked. La gente de Time resume la cosa como sigue: Los militantes palestinos en Gaza habían estado lanzando proyectiles en dirección a Israel, y dichos ataques habían aumentado dramáticamente en las últimas seis semanas. De hecho, dice la noticia, el contraataque aéreo de Israel era predecible. Dice “predecible”, no “justificable”, pero no puedo evitar la impresión de que quieren comunicar lo segundo.

Este contraataque, “aprovechando el buen clima”, según Time, ocurrió esta mañana, y causó que las morgues y hospitales de Gaza se llenaran hasta el tope con las cerca de 600 víctimas, entre muertos y heridos, de las bombas del vecino país.

Lo que la prensa norteamericana “mainstream” no enfatiza mucho es el número de víctimas israelitas de los proyectiles palestinos que según el Time, provocaron el ataque.

Una. Y seis heridos.

Por supuesto, una vida humana es una cosa muy valiosa y es muy triste y todo eso, pero…es una. Aparentemente, un ciudadano israelí vale 200 palestinos. Hasta el momento. Tal vez sean más.

Puede leer las fuentes aquí y aquí. Este dato está, de momento, enterrado en el texto de las noticias, pero está. En el caso de Time, que es una revista bastante conservadora, está seguido por algo así como “se esperan muchos ataques suicidas palestinos como resultado”. Es casi como justificar el vigor del ataque apelando a una (hipotética) reacción árabe. De hecho, la reacción oficial estadounidense ha sido pedirle a Hamas, no al gobierno israelí, que detenga los ataques.

El verdadero porqué probablemente tiene que ver más con las elecciones en Israel, donde el líder de la oposición de extrema derecha, Benjamin Netanyahu, se posiciona políticamente; con la economía de Israel, que depende del complejo militar-industrial local y global; con la construcción de más asentamientos judíos; con cosas que tal vez discutiremos en otra entrada en este blog próximamente…

Frente a la dureza de los ataques de hoy, algunos gobiernos aliados a Israel (con la excepción de los E.E.U.U.) le han pedido mesura. Ésta no parece probable. Y según la Casa Blanca que pretende representarnos, y a pesar de la opinión de la mayor parte del mundo, la culpa es de Hamas.

Editado el 27 de diciembre para añadir que según Richard Falkm de las Naciones Unidas, Israel no está permitiendo la entrada de observadores y expertos en derechos humanos. Para ver la noticia de IPS, use este enlace.

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